Diagonosticos Desafortunados (11-24-2011)
por Alicia Alarcón
Y Si tu madre o tu padre sufren una fractura, que nadie te diga que ya no vale la pena la operación. Por el contrario, exígela. Nuestros padres aguantan mucho más de lo que los doctores creen.
Mi esposo me abrió la puerta cuando llegué de la radio. No hacía falta más que verle la cara de angustia para saber que algo había pasado. ¨Tu hermano Henry tuvo un accidente en Indio.¨ No puede ser. Es la misma frase que usamos todos cuando recibimos noticias que nos paralizan. Pensé en mi Apá, en mi cuñada en mi hermana, en los dos niños que iban también en el pick up de dos cabinas. Todos llevaban puestos sus cinturones de seguridad.
Un muchacho, se pasó el semáforo en rojo y se impactó con el carro de mi hermano. Todos salieron con golpes menores pero a mi padre tenía la cadera fracturada.
El Hospital Eisenhower, localizado muy cerca de Indio, California es considerado uno de los mejores, con sus benefactores todos artistas y su lema de no ser lucrativo. Eso fue lo que motivó a mi hermano a aceptar la recomendación del doctor. En este lugar tan elegante todos los doctores deben de ser muy buenos. El argumento fue convincente. ¨Tu papá es muy grande, puede ser que no aguante una operación. Es mejor dejarlo así, con la terapia va a volver a caminar en tres meses.¨ Esa recomendación resultó falsa. Mi apá nunca volvió a caminar y su vida hubiera sido mejor, si se le hubiera operado. Estoy convencida que ahorita estuviera vivo, listo para el cumpleaños de mi madre que en unos días cumple 91 años.
Los días siguientes a su salida del hospital fue llevado a un Convalescent Home, muy cerca del Rancho Mirage. Ahí nos dimos cuenta que la función principal de los que trabajan ahí es sedar a los pacientes y mantenerlos dormidos la mayor parte del tiempo.
La siguiente semana, lo transportamos a otro Centro de Convalecientes en el Centro California. Fueron los días más largos de su vida. Nos rogaba a diario que lo sacáramos de ahí. Así lo hicimos y en su casa recuperó el color, se le bajó la hinchazón de sus pies, pero ya nunca más dejó el caminador. Pasaron varios meses y su peso fue bajando, lo llevamos varias veces al Hospital y nuevamente el diagnóstico era diferente a su estado real.
Transcurrió un año para que los doctores descubrieran que la pérdida de peso se debía a un tumor canceroso que le estaba comiendo los intestinos. La cirugía duró más de cinco horas. El diagnóstico fue fulminante. Su papá les va a durar a lo más seis meses. En la sala de espera estábamos los nueve hermanos. El consuelo vino de la más chica. Fíjense hermanos tenemos seis meses para decirle cuanto lo queremos. Le vamos hacer fiesta todos los días. Serán los mejores meses de su vida. Una vez más el cálculo fue erróneo. Mi Apá se murió al mes siguiente. De eso ya han pasado cinco años y la razón por la que te cuento esto, es para que si te ves en una situación semejante, optes por la operación.
Si tu madre o tu padre sufren una fractura, que nadie te diga que ya no vale la pena la operación. Por el contrario, exígela. Nuestros padres aguantan mucho más de lo que los doctores creen. Espero que en esta época de fiestas que ya se aproxima, si tienes a sus padres o a uno de ellos. Si acostumbran darle un abrazo, dale dos y el beso en la mejilla que se duplique en la frente y en esas manos llenas de surcos que tanto trabajaron por ti.
Escúchenme en la frecuencia 1020 AM a las 7 de la mañana todos los días.





